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27/2/08

CARRERAS




Amor.

Odio.

Vida.

Muerte.

Atropelladamente.

Derrapes mentales
en curvas neuronales.

Sentimiento.

Patinazo
en el charco lacrimal.

GRITAR.

Sentir.

Explosión.

Peraltar palabras
pútridas.

Encementar
baches emocionales.

Liberar la autopista mental,
crear la sanguínea.

Odia, mata, explota,

¿Vive?

DIOSA



Tu dulce olor despierta mis sentidos,
Tu lustroso pelo acaricia mi tez,
Mis manos resbalan en tu desnudez
Y mis dedos te tocan con cariño.

Una diosa dormida es lo que admiro,
Toda tú me haces estremecer
Al pensar: “De este mundo no puedes ser”,
tu belleza rozando el infinito.

Y entonces lentamente abres los ojos
Sacándome del trance en el que estaba,
Perfilando una sonrisa en mi rostro.

Ronroneas y agarras la sábana,
Lo veo, te ayudo y te arropo.
Tú, diosa por un mortal despertada.

TÚ QUE SABRÁS



Son tus uñas caricias en mi cuello,
mas son garras que arañan mi corazón.
Son tus dedos para mí buen recuerdo,
mas los que mi cuello estrangulan son.

Antítesis natural es tu cuerpo
que no haya en el amor razón
para proteger a lo que es bueno
o a lo que te ama con pasión.

Eres Medusa sin ninguna culpa,
por ti misma no deseas mi mal,
pero me conviertes en piedra dura.

Tampoco sabes cómo solucionar
el que estando contigo yo sufra.
Y tú de todo esto, ¡Tú qué sabrás!

POESÍA


Desahogo y belleza provocas
en mí, cada día que sales de mi
pluma, quitándome una congoja
del día a día, que plasmo en ti.

Son palabras juntas que nunca chocan,
saltan de mi mente al desinhibir
mis pensamientos, libres en la hoja
ahora, versando al escribir.

Libertadoras de mi corazón
son, evasión de la cruda realidad,
bálsamo que cura penas de pasión.

Amiga hasta en la soledad
de este pobre intento de escritor,
poesía, no me abandones jamás.

AMOR


Una mirada, inocente y despistada,
da paso a Cupido, el certero arquero,
siempre dando debajo de el pecho, de pleno,
y la despistada ya está muy bien centrada.

Un impulso tremendo, totalmente etéreo
nos lanza de frente contra nuestra nueva amada,
que no sabemos porqué Cupido nos regala,
aunque el cambio no está nunca del lado nuestro.

La vergüenza y el rojo ahora predomina,
tenemos miedo de lo que nosotros queremos,
a lo que nuestro corazón ansía y aspira,

y que nuestra mente no concibe tal deseo
como algo bueno, critica noche y día,
algo tan bello no puede ser del todo bueno.



Alcanzada nuestra utópica felicidad
creamos para el resto del mundo un vacío,
sólo ella digna de tener en él un sitio,
donde hacemos el nuevo paraíso de Adán.

Desconocemos si en él hay árbol prohibido
pero estando juntos el resto nos da igual,
ésta alegría no puede tener final.
tan grande es en verdad el amor que nos ha unido.

Su palabra es para nosotros canto de Euterpe
que nos agrada, maravilla y adoramos
como fuera palabra divina procedente.

Nuestra diosa pagana a la que santificamos
nuestra Atenea, sabia, bella y prudente,
nuestra Afrodita, que nuestra pasión le entregamos.



La palabra de Euterpe en adiós se convierte,
la vida parece que de sentido carece,
seguir viviendo con un dolor que siempre crece,
horrible, ni un ápice de sentido tiene.

desdichados nos llamamos porque el amor cese,
nuestra exquerida todo lo bueno lo pierde:
a la autora de nuestro placer se convierte
ahora el amor al odio más profundo y fuerte.

Todo es oscuridad, todo niebla y ceguera,
confusión, ansia, remordimiento y gran pesar
dolor, horror, y el amor fuente de nuestra pena.

Haberlo tenido es causa para llorar,
y no tenerlo ahora pero sí su huella,
claman por tenerlo en nosotros una vez más.

De mi:

Lucas Álvarez Dieciocho años de existencia, complicada, como se ve siempre desde dentro, así que como todo el mundo.
Ávido lector, nunca he sido lector de poesía, sin embargo es lo único que sé escribir y que me hace sentir
aparte de la música de vez en cuando. Comencé este camino hará unos cuatro años, cuando te empiezan a atraer
esos entes llamados mujeres. Y ahí se basa mi poesía, siempre o casi siempre de lo mismo, porque por ahora es
lo que más me hace sentir y escribo sintiendo.
Toda esta poesía es por vosotras.