Mostrando entradas con la etiqueta Beatriz C. Durany (ynarud). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beatriz C. Durany (ynarud). Mostrar todas las entradas

29/1/08

HOY VA POR TI



Hoy,
voy a por ti
y mi leve sonrisa
será la palabra
para esté instante.
Me veras
y anhelarás acercarte,
ansiarás mi aliento,
y tus manos palparán
cada milímetro de mi piel, y
te saciarás
de la anatomía de mi cuerpo.
Será una piel
húmeda y suave,
pues antes fue sumergida
en agua de rosas.
Mis labios
serán besados por los tuyos
que devorarán su color jazmín.
No dudarás
en tomarme,
pues me mostraré ante ti
dispuesta,
y provocaré en ti
el brío de poseerme…

ENTRE COPAS Y ....




Calles estrechas,
asfixiadas
entre ropas
tendidas al sol.
Copas de vino,
miradas...
buscando en su poso
palabras de pitonisa.
Oscuridad en las noches
de sueños maltrechos,
por el pasar del tiempo.
Viejo conocido
y fiel camarero,
conocedor
de mi buen beber.
Ecos lejanos
son ya,
las palabras del desánimo.
Anduve borracha...
y fue de soledad.

CORDURA




Un instante
de no movimiento,
Del no sonido,
Quietudes…

Relámpagos de imágenes
en tres dimensiones.
Mi memoria
guardándolas en su desván,
cautelosamente,
para la prudencia de un mañana.

Me gustaría levantarme temprano
el día en que yo, haya de morir,
con el aroma a café
y en mi boca saborearlo,
para gozar de relámpagos de imágenes
en tres dimensiones.

Un instante de no movimiento,
Del no sonido,
Quietudes…

SABOR A HIEL



Sujéteme las palabras
que se escapan de mi boca.
Sujételas
porque llevan sabor a hiel.

Partió su barca del puerto
aun sin destino,
y le cautivó la tormenta…
azul oscuro de aguas profundas…
de hermosos silencios.

Sentí sus dedos rozar mis labios
susurrándome al oído…
y yo, en la vigilia del sueño
le dije: hasta luego amor mió…

y sus manos rozaron mis labios
susurrándome al oído…
no esperes… amor mió,
que fui cautivo de la tormenta.
...despierta.

Sujéteme las palabras
que se escapan de mi boca…,
Sujételas…
porque llevan sabor a hiel.

AMIGA DE LA NOCHE



En silencio está la calle
y en sus pasos,
notas musicales.
Las luces de su ciudad
alumbran su escenario
y en él, no se oyen aplausos.
El hombre anónimo
se acerca…
ella, su cuerpo entrega
por un puñado, de falto dinero;
... y su alma huye al vuelo…
se aleja de este, su momento.
Al terminar la noche…
sus vidas vuelven
a ser ajenas…
y ella, su alma siente
que reposa ya
en su cuerpo.

De mi

Nací en lleida, tengo 42 años, Beatriz C. Durany es como me llaman en mi primer libro, un poemario, Asuntos personales.